Siguenos en :

Historias

Colibrí Montessori School nace del destello de un encuentro inusitado: dos parejas con relatos de vida diferentes, que tal vez no se hubiesen cruzado en los caminos de la ciudad musical; pero que, al compartir la visión y el deseo profundo de una educación distinta para sus hijos, fueron enlazadas por la alquimia de los Colibríes. Solo había que esperar que los tiempos se sincronizaran.
Ana y Rafa
Ana, una admirable pedagoga, y Rafael, un multifacético arquitecto-artista, optaron inicialmente por brindarle a su hijo homeschooling (educación en casa). Habían visitado innumerables jardines infantiles y colegios en Ibagué, y ninguno les ofrecía una educación alternativa que coincidiera con su manera de ver y acercarse al mundo, pero, sobretodo, que estuviera sintonizada con las realidades y los retos de este mundo convulsionado que tendrá que afrontar su niño.
Fue tal la convicción de la pareja sobre la necesidad de crear una educación distinta para su pequeño y para los hijos de esta ciudad, que decidieron transformar sus vidas y dedicarse a profundizar sus conocimientos en varias pedagogías y métodos (Montessori, Escuela Bosque, Aprendizaje Basado en Proyectos, Disciplina positiva), para crear un proyecto educativo no convencional en Ibagué. Proyecto que pilotearon los primeros meses del 2020, y que fue una gran oportunidad para ajustarlo, fortalecerlo y, también, para reafirmar su convicción en educar para la vida.
Durante una caminata por el bosque que rodeaba la sede de ese proyecto educativo, Rafael, Ana y su hijo hallaron un nido de Colibrí en las ramas bajas de un árbol a orillas de una quebrada. Mágico momento que los atrajo a visitar, día tras día, la canastilla de paja con sus huevitos que la madre Colibrí calentaba con amor y tesón.
Una mañana dorada fueron testigos de la eclosión, y desde que brotaron los tres colibríes del cascarón hasta que emprendieron el vuelo, la pareja se dedicó a leer relatos extraordinarios sobre la majestuosidad de estos pájaros.
Colibrí aquí
Entre lecturas, Ana y Rafael descubrieron que las historias orales de varios pueblos aborígenes del continente americano coinciden en que el Colibrí es sinónimo de mensajes divinos, alegría, sanación, vitalidad y adaptabilidad; y que su principal misión es descifrar los pensamientos y los anhelos humanos, llevarlos a los dioses y traerles de vuelta las respuestas de las divinidades. Incluso la Biblia habla de los Colibríes como emisarios del cielo que vienen a darnos ánimo para seguir adelante, y las leyendas de los indígenas Mayas sobre estos pájaros son fascinantes:
La leyenda maya cuenta que los sabios mayores decían que cuando los dioses crearon todo en la tierra, a cada animal, a cada árbol y a cada piedra le encargaron un trabajo. Pero cuando terminaron, se dieron cuenta que a nadie le habían encargado llevar los deseos y los pensamientos de un lugar a otro.
Como ya no tenían barro ni maíz para hacer otro animal, tomaron una piedra de jade y tallaron una flecha diminuta. Cuando estuvo lista, la incrustaron en el jade, soplaron y un ser salió volando. Los dioses habían creado a xts’unu’um: el colibrí.
Un ser tan ligero que se acercaba a las flores sin moverles un solo pétalo. Diminuto mensajero con plumas brillantes como las gotas de lluvia cuando se encuentran con los rayos del sol y reflejan los colores de la vida.
Los hombres trataron de atrapar estos pajarillos para adornarse con su plumaje, pero los dioses se enojaron y dijeron: “si alguien los atrapa, será castigado”.
Por eso, nadie ha visto un colibrí en una jaula ni en la mano de un hombre, y el misterioso y delicado pájaro ha podido realizar su trabajo y llevar de aquí para allá los pensamientos de los hombres, las mujeres, los dioses y las diosas.
La leyenda dice que si te encuentras con un Colibrí es porque alguien te manda amor y buenos deseos que él atrae hacia ti para que se cumplan. Si un colibrí revolotea sobre tu cabeza, no lo toques: tomará tu deseo y lo llevará a la otra persona. Así que siempre piensa bonito y desea cosas positivas para todos.
Esas narraciones ancestrales han sido resignificadas por culturas y colectivos de este siglo, que perciben a los colibríes como mensajeros de buenos deseos y cooperación. Seres que llevan de un lugar a otro las ideas y los sueños de la gente, o de una persona a otra, para que se conecten y los hagan realidad. Un relato que parece haber atravesado el encuentro de Ana y Rafael con Sybila y Nicolás, pues la potencia de sus pensamientos, la grandeza de su corazón y el anhelo de brindarle a sus hijos una educación para la vida, atrajo a los Colibríes, quienes hicieron su magia y los enlazaron para que construyeran juntos Colibrí Montessori School.
Sybila y Nicolás
Sybila, una intrépida psicóloga, y Nicolás, un grandioso administrador-músico, conocieron a Ana y a Rafael en medio de uno de los momentos más difíciles en la historia reciente de la humanidad: la pandemia generada por el Covid-19.
El hijo y la hija de esta pareja, habían nacido entre los 15 y los 17 años de este siglo XXI, y comenzaban a adaptarse a las dinámicas del Colegio y del Jardín Infantil, luego de que sus primeros años fueran impregnados por grandiosos estímulos y experiencias: viajes repletos de naturaleza, actividades al aire libre, divertidas posturas corporales, juegos y ejercicios de respiración. Vivencias y prácticas que, aunque para entonces Sybila y Nicolás no lo supieran del todo, son los pilares de proyectos de educación vanguardista como Green School y Mindfulness.
Pero llegó el confinamiento y la parálisis de toda la humanidad. Momento difícil y a su vez revelador que les hizo repensar la vida y transformarse en infinitas dimensiones. Una de esas dimensiones de cambio sobre la que reflexionaron, fue la educación que querían para sus pequeños. Las instituciones educativas se habían visto sometidas a retos que nunca imaginaron afrontar, y la solución que la gran mayoría de ellas encontraron fue brindar una educación virtual. Lo cual profundizó el vacío que Sybila y Nicolás venían sintiendo frente a la educación formal de sus hijos, y en ese momento de introspección y búsqueda los colibríes revolotearon en sus cabezas y los conectaron con Ana y Rafael y con otras personas que, más que aliados, se fueron volviendo una familia unida por la búsqueda y la creación de una nueva forma de educar a sus pequeños.
En el segundo semestre de 2020, cuando empezó a relajarse esa cuarentena que se sintió eterna para todos, Ana y Rafael, aprovechando su reciente experiencia con el proyecto educativo, habían convertido su cabaña en un universo con mil mundos (librería, taller de manualidades, sala de juegos y laboratorio, etc.) donde educaban a su hijo y brindaban talleres a algunos niños y niñas. De allí nació el proyecto que llamaron Nido Colibrí en homenaje al momento vivido a orillas de la quebrada, el cual le presentaron a varias familias.
Sin dudarlo, Sybila y Nicolás pusieron a disposición los verdes y amplios espacios de su casa para que todas estas niñas y niños volaran y aprendieran entre risas, juegos y experiencias. En la medida en que las madres y los padres veían el efecto poderoso de estos innovadores talleres y pedagogías sobre sus pequeños, las dos parejas de esta historia y un par de aliadas más, comenzaron a soñar con aterrizar ese Nido de Colibrí en un proyecto educativo formal y sostenible en el tiempo, que integrara las metodologías activas que tanto querían: Montessori, Escuela Bosque, Green School, Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) y Mindfulness, en una atmósfera de disciplina positiva y un fuerte énfasis en inglés (ver más sobre Educación Colibrí). (la idea es que lo que está subrayado uno lo pueda oprimir y lo lleve al aparte de esta pestaña que se llama Educación Colibrí)
Fueron infinitas las reuniones, las tareas y las investigaciones que entre todos hicieron para convertir en realidad ese deseo compartido que los colibríes les habían ayudado a enlazar. Desde el inicio, una dulce fuerza los invadió a pesar del contexto de incertidumbre y zozobra por los estragos del COVID-19, y de que el miedo, como es normal cuando se emprende algo nuevo, se atravesara de vez en cuando. Pero cuando estos sentimientos aparecían, Sybila le recordaba al grupo la parábola de los indígenas Guaraní sobre el Colibrí.
Colibrí acá
Cuentan que un día hubo un enorme incendio en la selva y mientras todos los animales huían del inclemente fuego, el jaguar vio pasar al colibrí en dirección contraria: hacia las llamas.
Al feroz animal le pareció extraño pero no quiso detenerse y continuó corriendo.
Segundos después, vio pasar de nuevo al pajarillo, esta vez en su misma dirección. Como a la sexta vez que el felino vio ir y venir al Colibrí con gotas de agua en su pico, le preguntó angustiado:
—¿Qué haces colibrí?
—Voy al lago, tomo agua y la echo en el fuego para apagar el incendio -respondió el ave.
El jaguar sonrió y le dijo: ¿Estás loco?, ¿Crees que tú solo con tu pequeño pico vas a conseguir apagar el incendio?
—No -dijo el colibrí-, sé que solo no puedo, pero esta selva es mi hogar, me alimenta, me da cobijo a mí y a mi familia, y por eso la ayudo a crecer polinizando sus flores. Yo soy parte de esta floresta y ella es parte de mí. No es posible que yo apague solo este fuego, pero tengo que hacer mi parte, y si todos los animales lo hicieran, en poco tiempo detendríamos el desastre y salvaríamos la selva.
El mensaje del Colibrí retumbó en todos los animales, quienes se sacudieron el miedo y decidieron apoyar al Colibrí. Poco tiempo después, los espíritus de la selva se sintieron tan conmovidos con la devoción del pajarillo y con el apoyo de todos los animales, que decidieron sumarse y enviar lluvia para acabar totalmente con el incendio.
Colibrí Montessori School
La parábola del Colibrí detona una luminosa fuerza cada vez que los fundadores enfrentan las dificultades propias de un proyecto educativo de esta envergadura y, además, refleja el curso que ha seguido Colibrí Montessori School: poquito a poco y trabajando en equipo se logran cosas grandiosas; gota a gotica de agua bendita, crece el fascinante ambiente donde nuestras niñas y niños aprenden.
Así es como el 3 de febrero del 2021, Colibrí Montessori School abrió las puertas de su primera sede a las afueras de Ibagué en la finca Cauchitos. Un maravilloso espacio que generosamente había facilitado una familia que siempre ha creído en ésta apuesta educativa. Para entonces no eran más de XXX niñas y niños entre los X y los X años acompañados por Ana, Rafael y Sybila (¿?) como sus guías.
Meses después, cuando el proyecto empezó a tomar más fuerza y a llamar la atención de muchas familias, la sede se trasladó al Ibagué Hall. Un lugar en medio de naturaleza y aire fresco del que empezaron a disfrutar más y más pequeños mientras vivían el amor y la audacia de la educación Colibrí. (la idea es que lo que está subrayado uno lo pueda oprimir y lo lleve al aparte de esta pestaña que se llama Educación Colibrí) Una educación con sentido, que se parezca más a la vida, a los lazos, al aprender experimentando, haciendo, jugando y desarrollando la observación y el asombro como los mayores motores del aprendizaje.
Hacia octubre del 2021 se registró la Corporación Colibrí Montessori School ante la Cámara de Comercio, y durante el primer semestre de 2022 se desarrolló un profundo proceso de proyección y planeación estratégica del Colegio entre el equipo Colibrí y todas las familias vinculadas. Porque Colibrí es mucho más que un Colegio: es una Comunidad de Aprendizaje (la idea es que lo que está subrayado uno lo pueda oprimir y lo lleve al aparte de esta pestaña que se llama Educación Colibrí), en la que madres, padres, acudientes, estudiantes, guías, directivos, personal administrativo y del cuidado, están en un permanente proceso de aprendizaje y, a la vez, aportan desde su conocimiento y corazón a la educación Colibrí que está en permanente construcción.
El equipo Colibrí Montessori School esta convencido de que debe trabajar conjuntamente con las familias para que sus niñas, niños y próximos adolescentes, crezcan bajo una educación coherente en el que las acciones y los mensajes trasmitidos en casa y en Colibrí estén armonizados. Para eso, no solo los pequeños sino también los adultos deben aprender, re-aprender y sumergirse en procesos de transformación colectiva e individual, que les permitan gestar otras miradas del mundo y otras maneras de relacionarse para poder trasmitirlas y habitar el planeta desde ese espíritu Colibrí.
Un espíritu que, al igual que la Comunidad de Aprendizaje, ha crecido vertiginosamente. Razón por la cual, para el 2023 se hizo necesaria una sede más amplia vía el Totumo y, de nuevo, para el 2024 hubo que buscar otra aún más extensa: un majestuoso lugar en San Francisco Aparco con diversos espacios para el aprendizaje, en el que se escucha el agua correr, las vacas mugir, los pájaros cantar y, ahora, las niñas y los niños gozar. Un sitio inmerso entre árboles frutales y milenarios con amplias zonas verdes, además de piscina, kiosco, parque infantil, huerta, un pequeño estanque con peces y una fuente de agua que nos recuerda que, gota a gótica de agua bendita crece el mundo Colibrí donde nuestras niñas, niños y, próximos adolescentes, aprenden.


About Us
It's Uour Child's First Official Year Of School!
Tellus in hac habitasse platea dictumst. Eget arcu dictum varius duis at consectetur lorem donec massa. Eget magna fermentum iaculis eu non diam. Amet nisl purus in mollis nunc sed id.

a
b
z
4
g
3
5
h
Our Facilities
Find Our What Facilities We Offer
Faucibus scelerisque eleifend donec pretium vulputate sapien nec sagittis. Sit amet porttitor eget dolor morbi non. In hendrerit gravida rutrum quisque. Egestas pretium aenean pharetra magna.
Tempus quam pellentesque nec nam aliquam sem et tortor. Nec tincidunt praesent semper feugiat nibh sed pulvinar proin.
Dignissim cras tincidunt lobortis feugiat vivamus at augue eget. Nunc vel risus commodo viverra maecenas accumsan lacus vel.
Bibendum at varius vel pharetra vel turpis nunc eget lorem. Elit ullamcorper dignissim cras tincidunt lobortis feugiat.
Dolor morbi non arcu risus. Bibendum arcu vitae elementum curabitur vitae nunc. Commodo viverra maecenas accumsan lacus.

Find Kid's Creativity
Your Children’s Creativity Works!
Molestie at elementum eu facilisis sed odio morbi quis. Magna etiam tempor orci eu lobortis. Ullamcorper dignissim cras tincidunt lobortis. Volutpat blandit aliquam etiam erat velit.





Mental Health Growth
Solve Problem And Learn More
Velit sed ullamcorper morbi tincidunt ornare massa eget egestas. Vel turpis nunc eget lorem dolor. Luctus accumsan tortor posuere ac ut consequat semper viverra nam.


Our Team
Meet Our Experts
Orci dapibus ultrices in iaculis nunc sed. Mi in nulla posuere sollicitudin aliquam ultrices. Tellus pellentesque eu tincidunt tortor.
Ut tristique et egestas quis ipsum suspendisse. At auctor urna nunc id cursus malesuada fames ac.
Neque laoreet suspendisse interdum consectetur libero id. Ac orci phasellus egestas tellus tempor orci eu lobortis.
Aenean euismod elementum nisi quis eleifend. Volutpat odio facilisis mauris sit. Tincidunt lobortis feugiat.
At in tellus integer feugiat scelerisque varius morbi enim nunc. Magna fermentum iaculis eu non diam.
Scelerisque varius morbi enim nunc faucibus a. Nunc vel risus commodo viverra maecenas accumsan lacus.
Vel eros donec ac odio tempor orci dapibus ultrices. Ac turpis egestas integer eget aliquet nibh praesent.
Socialmedia
Follow Us Instagram
Leo in vitae turpis massa sed. A lacus vestibulum sed arcu non. Consectetur purus ut faucibus pulvinar. Mauris vitae ultricies leo integer malesuada nunc vel risus commodo.